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Esta es una de esas ocasiones que te tienes que guiar por una buena estrella... que te das cuenta que todo es cuestión de puro equilibrio, que toda acción tiene una reacción, que las sombras existen por que existe la luz y que todo ying tiene su yang.
No tengo suerte, esperad... me refiero a que no tengo suerte con las modelos a las que les propongo hacer una sesión fuera de MIS modelos de siempre, a la que me aparto de mis chicas o de mis incondicionales... es un fracaso total.
Ojala fuera que me dicen que NO quieren hacer una sesión conmigo sencillamente por que mi trabajo no les gusta, o por que como no soy conocido... si fuera eso, lo entendería, lo que más me duele es después de tener una idea, después de invertir tantas horas y costes económicos, después de contactar con la modelo, después de haber hablado ya con ella y haber quedado en un día en concreto, después de sincronizar relojes con Soraya... después de todo esto... a falta de un día o dos... me/nos dejan colgado.
No me ha pasado ni una, ni dos, ni tres, ni cuatro, ni cinco, ni seis, ni siete ni... para que extenderme más??? Entendéis perfectamente lo que quiero decir.
Esta fue una de esas ocasiones, todo cerrado, Soraya preparada, las ideas claras, la logística familiar consensuada... y un día antes, recibo un mailo de la modelo, que por motivos X no puede venir.
Me había pasado ya tantas veces que ese día no pude más y llamé a Soraya para suspender la sesión y mandarlo todo a la mierda, me había pasado ya tantas veces, que esta fue la gota que colmó el vaso... no merecía la pena tanto esfuerzo para luego nada. Creedme, ese día me harté de depender de terceros, me volvía a mis paisajes, urbanos y bodegones.
Sin embargo, tal y como os comentaba en la introducción de esta tochana, toda oscuridad se compensa por la luz... y esa luz fué para mi Soraya.
En varias ocasiones os he hablado de esta persona, Soraya se ha convertido en algo más que mi maquilladora, se ha convertido en un elemento INDISPENSABLE en mis sesiones, es un puntal para mi, no necesito decirle nada... sabe siempre perfectamente que necesito, siempre está a mi lado, me ayuda en todo y mas, es una fuente inagotable de ideas i su sonrisa sabe calmarme cuando mas lo necesito.
Puedo hacer sesiones con varias modelos, naturalmente, pero NO puedo ni quiero hacer una sesión sin ella, así de claro, así de cierto.
Soraya no dejó que me hundiera, ella se me propuso como modelo y ella fue la que guió a este viejo dragón desde la más completa oscuridad en la que se encontraba, hasta la luz.
Ese día nació esta sesión: El camino del Dragón.
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